sábado, 23 de mayo de 2009

SAN JUAN BAUTISTA, PRIMER AYUNTAMIENTO PAYÉS DE IBIZA

Se cuenta que donde hoy está la iglesia de San Juan habitaba una familia con un niño pequeño que tuvo la desgracia de ser devorado por los cerdos al caerse en la zahurda. Esta familia era la de Antoni Marí 'Milà' que habilitó en su casa una capilla para que los vecinos pudieran asistir a misa y al morir sin descendencia dejaron en herencia la casa y el terreno a la Iglesia.

En 1726 el arzobispo de Tarragona D. Manuel de Samaniego y Jaca visita estas tierras seguramente a solicitud de los vecinos para pedirle que construyera una iglesia, se discutió si hacerla ampliando la capilla ya existente desde 1720 o emplazarla más abajo, en el Pujol d´en Refila que hoy conocemos como Pujol de Magranes en la venda de Labritja pero el arzobispo decidió que se ampliara la capilla existente con las tierras de Milà en los casares de Ripolls.

Se comenzó a construir en 1730 acabándose en 1771, comenzó como vicaría de Santa María pero será el nuevo obispo de Ibiza Don Manuel Abad y Lasierra quien la convierta en parroquia de San Juan Bautista en 1785 (en aquel mismo año manda construir la de San Lorenzo que finaliza en 1797). La política agraria y educativa del obispo Abad y Lasierra aumenta el nivel de producción parroquial y aunque no consigue concentrar vecinos alrededor de la nueva parroquia se logra al menos con los niños en las nuevas escuelas y cuyos maestros serán los mismos párrocos.

Tenemos acceso a un documento de venta en 1810 de una finca a un labrador de Charraca que se llamaba Bartolomé Marí Lluch, la finca indivisa pertenecía a la familia Escandell Marí, donde aparecen nombres como José Ramón, José y Catalina Marí Marinero, Isabel Escandell, Bartolomé Ramón y José Marinero, Antonio Marí (hornero) su hermano José Marí (sastre) y Catalina Marí; José Riera y Agustín Carpintero eran los funcionarios de Ibiza.
Se trataba de una porción de tierra campa con árboles y bosques que tenían en el lugar de Joan Blanch, era diezmaria indivisa del poseedor de la Caballería de la Bricha y lindaba por Levante con tierras de Bartolomé Marí y Bartolomé Porcell, por Tramontana con las de Antonio Marí y Jaime Rafila, por Poniente con las de José Guach y Miguel Guillén y por el mediodía con las tierras de José Marí y Cosme Portell.

En 1789 San Juan se constituye como ayuntamiento pedáneo de Ibiza con los pueblos de San Miguel y San Lorenzo. San Vicente no existía como tal y sus vecinos de las vendas de Murtar y Sa Cala se integraron en la parroquia de San Juan. Anteriormente a 1789 las parroquias de San Juan y San Lorenzo eran del cuartón real o de Santa Eulalia y los fieles de San Vicente aunque fueron de Peralta, ya antes de construirse su iglesia en 1838 iban a misa a San Juan.

En 1812, el 19 de marzo, fue publicada la Constitución de Cádiz en Ibiza donde la plaza de la Catedral.

En 1813 el jefe político provincial dictamina que se constituyan en ayuntamientos constitucionales los pueblos rurales pero solamente puede hacerlo el de San Juan que tenía los 1000 habitantes requeridos, los demás quedaron como pedanías dependientes del de Ibiza. De esta manera San Juan Bautista será el primer municipio payés de la Isla.

El 20 de mayo de 1814 se anula la Constitución leyéndose en Ibiza el Decreto Real. La 'Pepa' duró poco pero volverá a reaparecer el 20 de marzo de 1820 en que se vuelve a proclamar, será el movido trienio liberal que Riego proclama en Málaga.

En agosto de 1822 la Diputación Provincial acuerda un nuevo régimen municipal para Ibiza y Formentera, San Juan con sus parroquias antes dichas al igual que Santa Eulalia con Santa Gertrudis, San Carlos y Jesús; San José con San Agustín, San Jorge y San Francisco de Paula; San Rafael con San Antonio, San Mateo y Santa Inés (finalmente San Antonio dominará a San Rafael, aunque casi todas las parroquias querían ser independientes salvo las de San Juan).
Corto espacio de libertad pues en 1823, el 9 de noviembre se da la orden de quitar de las plazas las placas de la Constitución. Los Cien Mil Hijos de San Luis dieron fin al segundo intento. Pero a la tercera va la vencida y en noviembre de 1833, reinando en España la regente Doña María Cristina, se estructura España dividiéndose en 49 provincias y como consecuencia la provincia de Baleares organiza en Ibiza la forma actual de cuatro municipios: Ibiza, Santa Eulalia, San Antonio, San José y San Juan. San Francisco (Formentera) sería el quinto municipio de las Pitiusas.

lunes, 18 de mayo de 2009

CHIRINGUITOS


Aquí en Ibiza el mundo de la ecología es celoso, como tiene que ser, pero tal vez se han quedado con el solo aspecto de la arqueología, la Naturaleza y la arquitectura popular olvidando que los tiempos van popularizando todo aquello que se arraiga aunque no sea tan antiguo.

Obviamente no vamos a declarar de interés general el mundo de las discotecas aunque buenos euros mueven en cada temporada, tampoco vamos a nacionalizar las drogas de Sa Peña o los desmadres automovilísticos en nuestras carreteras. No.

Sin embargo quiero hacer un canto al sufrido ‘chiringuito’ pues este año vemos que se retrasa la apertura de chiringuitos tan tradicionales como el de Agua Blanca o el de Calanova, por ejemplo y pienso que debe ser un problema de Costas, ese departamento tan frío que problematiza a quienes debería proteger permitiendo que cientos de barcos incontrolados llenen de basura nuestras playas y calas.

Los chiringuitos cuidan la costa limpiando su espacio continuamente, hacen un servicio social al turismo y a sus asiduos propios, dando aspectos que han traspasado nuestras fronteras por su placidez, en algunas arenas perdidas se puede ejercer el nudismo naturalmente, como en Agua Blanca, la playa hippy por excelencia cuya clientela es como una familia y adonde llegan curiosos de mil mundos que han oído hablar de sus delicias.

Los chiringuitos deberían ser declarados de interés turístico al igual que muchos caladeros rústicos y antiguos, casetas de pescadores dando color a calas ignotas, bases de un antiguo oficio casi en extinción y esperando el santo advenimiento o el milagro de los peces. Los chiringuitos son populares, tienen buena cocina de campaña y son una base social muy humana.

Los señores caciques de la costa solamente quieren hacer puertos deportivos, permiten o al menos poco les preocupan que acampen por los mares las basuras, desperdicios, heces y petróleos desechados que se tragan los pacíficos usuarios mientras nadan placidamente en cualquier cala, expuestos a tragarse la mierda de algún yate que es mucho peor que las mesmas medusas portuguesas.

La Virgen del Carmen y Neptuno deben estar escandalizados, se han quejado los angelitos y las nereidas, el Olimpo está que trina mientras el Vaticano y estos Señores de la Costa metiéndose con los chiringuitos y las casetas de pescadores. Desde luego a veces tienen las campanillas quienes no saben sonarlas.

sábado, 16 de mayo de 2009

BALAFI, BAAL Y BALANZAT

Sobretodo en Ibiza laten los arquetipos y si conseguimos captar a la luz rasante sus efluvios se despierta el entendimiento, luz que el gran padre Sol modula sobre los pigmentos ideales supervivientes. La villa de ‘Baalafi’ que debió ser mucho antes de los recuerdos tiene la defensa de su amplitud visual, vertida al Mediodía calienta los fuertes muros de sus casas fortalezas, controladas por la veterana payesía como defensores de algo que ellos mismos desconocen pero intuyen marcando territorio con los nuevos vecinos: son los ejércitos invisibles de Baal.

Balafi está sobre un camorro en declive y falda de los oteros traseros, sus alforjas cabalgan entre San Lorenzo y Na Pepeta, dos flancos extramuros de una muralla inexistente y puntos de convergencia humana con yantares y tertulias. Ca na Pepeta es cruce con la carretera de Morna y la de San Juan-Ibiza.

El topónimo Balafi lo identifico como fuego del dios, Señor del Fuego y es que sus torres encendían las hogueras para comunicarse con otras y otras, generando una red ‘inalámbrica’ de defensa por toda la Isla y cuyo centro neurálgico era ¿un zigurat? el gran templo de Baal que había en San Miguel arcángel vencedor de Baal-Cebú o señor de las moscas (en visión cristiana) de la muerte luciferina. La iglesia de San Miguel tiene casi intactas las cuatro paredes originales, torres posteriores aparte; este viejo edificio está en acusado talud exterior por los cuatro costados, perfectamente estribado; la única cara a piedra vista es la de atrás junto al cementerio y frente al Puerto, todo el lienzo fue construido en “opus spicatum” salvo huecos de viejas ventanas, muy curiosas, tapiadas en mampostería.

El Puig de San Miguel se conocía en tiempos árabes como Balad, Baal o señor de la tierra fértil y de ahí puede venir etimológicamente Balanzat o Balançat que alguien ha traducido como “Señor de la fuente feliz”. Es curioso el patrocinio de las iglesias ex-baálicas, la de San Miguel ya lo hemos visto y la de San Lorenzo esta relacionada con el fuego, en este caso a la parrilla, y es que el fuego y la espiga son la defensa de la fertilidad isleña.

jueves, 7 de mayo de 2009

REPÚBLICA INDEPENDIENTE DE VALCORCHERO

Lo más espectacular de los artículos de opinión en ‘Es Diari’ es su repercusión digital en la Red y don Bernat Joan i Marí ha conseguido un pleno, et siento que sea un incomprendido ya que su artículo es la superación de su ideal catalán, ha descubierto que los galardones ibicencos tienen suficiente pedigrí como para capear la historia ‘motu propio’.

El cantonalismo es muy divertido y sobre todo en esas noches de borrachera que se acaban proclamando las Repúblicas Independientes de Valcorchero… que me venga a la memoria de entre las muchas independencias que fundé en mi dependiente vida. Una cosa que debería analizar el amigo Joan i Marí es la realidad de la maraña actual y las posibilidades de voltear la tortilla que paladean los verdaderos dueños del futuro indiscutible, es por ello que no veo a los jóvenes muy predispuestos a sus consignas cantonales.

España rescató y liberó a Ibiza del feudalismo catalán, restituyo su obispado creando nuevos municipios, les dio una Constitución, protegió y propició la agricultura, la navegación y la industria burguesa, acabó con el señorío tarraconense, con la esclavitud y con la piratería. Impuso el castellano como lengua administrativa abriendo la Isla a toda España, la lengua ibicenca no sufrió la mínima merma y la prueba está en su vitalidad actual, ya les gustaría a los catalanistas aproximarse en número a los ibicenco-parlantes y como no lo consiguen tratan de imponerles el lemusí de Barcelona haciéndoles creer que es lo mismo. Es normal que nadie les crea, la gente no es tonta.

miércoles, 6 de mayo de 2009

OPUS SPICATUM EN IBIZA


Si viajamos por el interior de la isla y nos fijamos en los estilos constructivos de las paredes que limitan fincas o de las terrazas (feixas) niveladoras de terreno para facilitar cultivos y evitar la erosión, observamos como se alternan las formas en ‘opus spicatum’ y diversas mamposterías. Esta forma espigada de los muros rústicos la encontramos en construcciones más importantes, algún lienzo de la muralla alto medieval de Ibiza está en 'opus spicatum' pero a lo largo y ancho de la Isla podemos contemplar esbeltas torres circulares construidas en espiga las cuales defendían la hacienda familiar y como último recurso en caso de ser invadidos por piratas u otro tipo de intrusos peligrosos se aislaban pudiendo resistir y atacar desde lo alto.

Hacer la cronología de estos bastiones no es fácil pero conocemos otros monumentos en 'opus spicatum' por la Península Ibérica. La primera vez que pude ver una construcción con estas características fue a raíz de conocer en Figueres (Gerona) al insigne erudito local Don Alejandro Deulofeu, tenaz investigador del arte románico ampurdanés con ideas muy propias y casi irrefutables. Visitando San Pere de Roda o San Quirce de Culera vemos las hiladas espigadas en los estratos bajos de sus muros y sí el monasterio es del siglo IX (en sus orígenes) tenemos una fecha que unido a la influencia visigótica del monasterio por sus arcadas en herradura nos llevan a la más Alta Edad Media.

Posteriormente en 1968 y en los riberos trujillanos del río Almonte (Extremadura) descubrimos el impresionante castro del Azuquén de la Villeta con una muralla de 1400 metros de perímetro y sobre la confluencia del río Tozo con el Almonte. El castro se remonta a la Edad del Bronce con restos de todos los tiempos, a destacar varías aras romanas y una necrópolis árabe… et algunos lienzos de su muralla en ‘opus spicatum’ y donde se nos presentan los mismos problemas cronológicos de Ibiza.

Si además de estos datos sumamos los fragmentos de la muralla árabe de Ibiza en ‘opus spicatum’, las torres de defensa que nos traemos entre manos son como mínimo de origen árabe y a prueba de fuego pues en su construcción no hay madera, sus techos son normalmente dos cúpulas de piedra con acceso por un agujero y una escala móvil que se izaba cuando subían quedando totalmente aislados los reductos superiores aunque destrozaran la pequeña puerta de entrada a ras de suelo sería muy difícil apearles de su ‘castillo'.

Las torres han sido usadas por cartagineses, moros y cristianos frente a las invasiones del momento, es muy posible que se comunicaran por humo, caracolas (es corns) o espejos para avisarse de cualquier avistamiento enemigo, de todas maneras la payesía ibicenca tenía sus modos ancestrales de comunicación y a nuestros tiempos ha llegado el UC, grito que reconocía toda la tribu y sigue reconociendo.

Durante la Segunda Guerra Púnica la Isla reforzó su vigilancia con las ‘turris anibalis’ que controlaban una especie de milicia vigilante dependiente de las administraciones generales del estado cartaginés, estas ‘turris anibalis’ perdieron su efectividad con la Pax Romana resucitando con las invasiones islámicas y remozadas por los cristianos conquistadores del año 1235.

Las torres en 'opus spicatum' fueron modelo para las más modernas costeras y las paredes de fincas en 'opus spicatum' nos dan una dispersión cultural que se define en si misma comprobando las zonas más arabizadas en San José, y San Agustín, San Jorge, Ibiza, San Lorenzo de Balafi, Atzaró y Santa Eulalia (el molino árabe de Can Planetes tiene los basamentos en ‘opus spicatum').

Creo que hay torres anteriores a la Edad Media y tal vez estén emparentadas a los talaiot menorquines y los nurages de Cerdeña pues a pesar de las diferencia de hiladas tienen en común la falsa cúpula, una constante para las torres ibicencas de cualquier época. De momento sigue la incógnita.

martes, 28 de abril de 2009

VALCAR, LA CALLE DEL VALLE

Santa Eulalia del Río, río de la calle del Valle, Valcar. En la misma desembocadura quedan restos de una almazara del siglo VII antes de Cristo. Una ristra de molinos a lo largo de su cauce y muchas haciendas regando el ancho valle bifurcado, pues el arroyo afluente de Labritja es una parte tan importante del río de Santa Eulalia como la del cauce oficial. Todo el abanico agrícola desde San Lorenzo hasta la rotonda de los Cazadores y vuelta a Santa Eulalia por ‘La Calle del Valle’ fue de una gran riqueza en los tiempos de paz, una vega que abonaba las tierras el mismo río con sus desmadres y nunca mejor dicho, el limo sagrado de la Natura era propio y sencillo alimento esparciendo vida.

Arriba en el camorro del Puig de Misa se controlan las dos arterias fluviales que unidas penetran en el Mare Nostrum y a su vera, un pequeño puerto de pescadores refugiados en la ría, entre molinos y redes de pescar pues el resto de la costa tiene poca defensa para caso de temporal. A la gente antigua no les gustaba vivir en los cerros, no lo necesitaban y menos en los tiempos del Imperio Romano donde los mares estaban limpios de piratas y por ello cuando el cristianismo antiguo (s. IV al VII) es posible que hubiera una iglesia junto al acantilado… después de los bizantinos imposible pues nunca más se harían iglesias indefensas. La supuesta iglesia que se derrumbó milagrosamente cayendo al mar debió ser una iglesia muy antigua y seguramente los mozárabes del lugar en la Alta Edad Media ya la citaban como ‘la Iglesia Vieja’ contando el mismo percance que contamos hoy en día.

El rey de Denia Alï b.Muyähid Iqbäl al-Dawla concedió en 1058 un privilegio donando en perpetuidad todas las iglesias de las Baleares a la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia de Barcelona y al obispo barcelonés Gilabert, todo ello fue avalado con las firmas de los obispos de Arle, Magalona, Narbona, Nimes, Urgel, Tortosa, Gerona y Vich, congregados en Barcelona con motivo de la consagración de la catedral de Santa Eulalia que el conde Ramón Berenguer I acababa de construir, mejor reedificar.

Las iglesias de las Islas pasan a depender de Barcelona y es muy probable que los mozárabes de Sarq pusieran su iglesia bajo la advocación de la misma Santa que su nueva catedral matriz. De ahí que la cabecera parroquial de Santa Eulalia pueda tener su origen en el citado siglo XI y cuando los catalanes dos siglos después conquistan Ibiza se encuentran una comunidad cristiana cuyo nombre ya existente suplirá al morisco de Sarq.

Sabemos que cerca de la desembocadura del río se encontró un baptisterio paleocristiano o al menos muy antiguo, no lo he visto, pero ello permite pensar de una posible iglesia en el pequeño puerto fluvial de Santa Eulalia. El Puig de Misa debió empezar a fortificarse a raíz de la conquista catalana que trajo como consecuencia el aumento de la piratería berberisca y viceversa. La iglesia se traslada al cerro para defenderse y guarecer a la población en caso de ataques por el mar, el pequeño puerto fluvial perdió seguridad y en el Puig de Misa se comenzará a regir la evangelización de los infieles remanentes, pegada a una torre de defensa y dentro de la pequeña villa naturalmente fortificada.

martes, 7 de abril de 2009

LAS PASCUAS EN TRUJILLO

Las poblaciones que han sobrevivido a los tiempos conservan sus arquetipos y por mucho que cambien sus gentes siempre quedan autóctonos que prosiguen los usos y costumbres heredadas difundiéndolas, es por ello que las poblaciones crecen en experiencia sin perder su esencia y uno de los grupos humanos que mantienen la tradición son los niños y los jóvenes con sus juegos y manejos.

En los tiempos más antiguos la Fiesta de la Primavera estaba dedicada a los jóvenes, la tribu exigía que en la primera Luna Llena de la Primavera, para poder asistir al ritual de las flores y ofrecérselas a la diosa del amor, todos los adolescentes tenían que encontrar una chica a la que entregar su atención aunque solo fuera en los días sagrados del ritual, era una preparación que no obligaba a otra que dedicar su tiempo con toda ternura y respeto a la joven, ambos recibían la bendición de la divinidad.

Curiosamente la segunda Luna de Primavera coincide con la Semana Santa en la que todos están embarbascados de penitencias y sacrificios, los jóvenes no lo están tanto, es más diría que están encantados, son vacaciones y en mis tiempos era obligatorio en todas las partidas juveniles encontrar pareja. La Cuaresma pasaba en estos menesteres, había que encontrar una chica que te gustara y quisiera ser tu pareja durante las Pascuas de lo contrario se ‘casaban’ forzosamente los chicos y chicas sueltas que no tenían porque ser de tu propia partida.

La fiesta comenzaba oficialmente el día de la Resurrección que antaño era el Sábado de Gloria y hoy es el Domingo de Resurrección o de Pascua, de ahí el nombre de las fiestas: Las Pascuas. A las doce de la noche sonaba un repique general de campanas en toda la ciudad, Cristo ha resucitado, las matracas se guardaban para el año siguiente y comenzaba el jolgorio más guapo de mi vida.

El domingo por la mañana se adornaba el cordero de pascua con lacitos y mariconadas de esas que tanto gustan. Mientras las madres se quedaban en casa preparando las cosas de casa y arreglándose para la misa de 12 los padres sacaban a los niños vestidos de pastorcitos a pasear por la Plaza Mayor con el corderito amarrado a una cuerda por el cuello… pobre bicho, nos lo comíamos en frite en la Gira.

Los jóvenes nos vestíamos de domingo con un pañuelo rojo al cuello, solíamos ir a la misa de diez y media en San Martín donde ya controlábamos a las chicas que se vestían de pastora y después de misa empezábamos a bailar en corros cantando un repertorio riguroso en el orden de las distintas canciones, cada corro tenía el repertorio en marcha desfasado de los demás pero había una armonía increíble, cuando los mayores salían de misa de doce la Plaza estaba a tope de corros en danza y muchísimos colores de las bellas trujillanas con sus enaguas, pañuelos, refajos, faldiqueras, polleras y amor.


Por la tarde la fiesta se trasladaba al Campo San Juan que es donde convergen los caminos por donde se gastaron las herraduras de España, cruce de cañadas reales y una verde pradera con pimpirigallos, en pascuas los jóvenes comíamos estas semillas que cuelgan de una pequeña hierba que crece allí, comer pimpirigallos es un ritual sobre todo si te lo comes con la moza.

La Banda Municipal amenizaba el baile y las familias sacaban la bota, sus tortillas, salchichas y filetes, la ensaladilla rusa, los bollos y los hornazos, comía y bebía todo el mundo intercambiando mesas y mozas. Cerca está el Molino de Viento y Santa Ana que era por donde se perdían los más osados y osadas, de estos juegos salieron muchas parejas y algunos niños.

El lunes de Pascua se hacía la Gira, el lugar oficial era el Vivero y adonde iba la Banda Municipal aunque muchas familias se buscaban sus propios canchos en el fantástico berrocal trujillano… el martes y algunos hasta el miércoles seguían sus Giras y todas las noches a bailar a la Playa Maja, que era más que una piscina municipal, sus noches fueron las auténticas noches trujillanas.

Después de que desapareciera la Playa Maja también desapareció la espontaneidad, los arquetipos se fueron enfriando, pusieron una orquesta en la Plaza Mayor para que todos bailaran al mismo son y yo me hice mayor y comencé a caminar por el mundo.

La Fiesta de la Primavera perdió los papeles y me temo que los niños y jóvenes de Trujillo hayan perdido los arquetipos, aun así y aunque a Las Pascuas las llamen el Chivirí (que horterada) son unas fiestas fabulosas con muchísima gente de todos lados.


http://www.chiviri.com/